Por la naturaleza misma del proyecto, la velocidad de ejecución, flexibilidad espacial, la limpieza de obra y la facilidad de instalaciones técnicas, llevaron al arquitecto Jaime Vélez a escoger el sistema de construcción liviano en seco para este proyecto. Los trabajos consistieron en la remodelación total de la clínica original, y su ejecución se hizo con la clínica en funcionamiento.
Trabajar con un arquitecto del talante de Jaime Vélez fue un reto muy grande, pero finalmente la experiencia fue enriquecedora. Su exigencia en el detalle y la calidad eran su prioridad.







